Con una califaicación de sobresaliente por los ciclistas en las redes sociales la Rompepiernas se ha salvado. Con nueva organización y la colaboración de casi dos cientos voluntarios totalmente implicados se han superado las espectativas. Mil doscientos ciclistas y mucho público que ya ocupaba los alojamientos desde el día 1 de mayo.

El trabajo de los voluntarios ha sido lo más destacado y mas al tratarse de una jornada muy difícil debido al viento que ha hecho retrasarse el final de la prueba en una hora. Pocas carreras mantienen todo el dispositivo de meta hasta que llega el último corredor y así fué en la Rompepiernas. “Esperamos hasta el último porque lo importante aquí no es el tiempo que hace el mejor, lo importante es que todos lo son.” A las 18:55 horas llegó Jose Manuel Plana Sancerní  que salió a las 9:10 como todos, pero se mantuvo encima de la bici más tiempo que nadie. Llego a las 18:55. Nueve horas y cuarenta y cinco minutos.